Emprender después de los 40 ¿Qué opciones tengo?

Emprender después de los 40 un reto que parece imposible si se observa con demasiados prejuicios. Ante ese deseo surge la pregunta ¿Qué opciones tengo? ¿Será que puedo?

En este artículo te contaremos cosas que podemos hacer cuando ya no somos tan jóvenes. ¿Listo para conocer lo que una aventura así depara?

Lo primero que debes saber es que la juventud pasa pero la creatividad no conoce edad y aunque tengas 40 años no significa que estés obsoleto.

Si eres creativo, te gusta innovar, aún sientes curiosidad, entonces atrévete a hacer algo diferente. Quienes emprenden después de los 35 años son personas estables, más seguras y con mucha experiencia.

Limitarse porque haya un dolor en la rodilla o la piel no esté tan lista es realmente un paradigma social que hay que romper.

La madurez, la sensatez y el respeto por lo que se hace no se consigue de un día para otro sino con el tiempo, la formación y la experiencia de la vida.

El poder de la experiencia | Emprender después de los 40

Aunque suena absurdo, cuando un joven egresa de la universidad le piden experiencia para darle el empleo al que está ofertando, sin embargo, no la tiene porque recién terminó los estudios.

Una persona después de los 40 años tiene gran experiencia y sabe lo que quiere, está consciente que el trabajo no es sólo para conseguir unos cuantos billetes e invitar a la novia al cine, tiene claro que es una responsabilidad y no está para jugar.

Esta persona ya tiene dinámicas establecidas, rutinas, valora el trabajo, la empresa, la oportunidad. No está dispuesta a regalar su tiempo pero sí a compartir el conocimiento que posee.

Y ese es el poder de la experiencia: Estabilidad, sabiduría, seguridad, compromiso.

A continuación desglosamos algunos datos curiosos que permitirán derribar esos mitos acerca de emprender después de los 40.

  • Las personas mayores de 40 años tienen el doble de éxito que los jóvenes al momento de emprender gracias a la experiencia profesional
  • El emprendedor + 40 cuenta con habilidades, conocimientos, credibilidad, equilibrio personal, y redes de contactos. Estos factores agregan valor a sus proyectos.
  • Harvard Business Review destaca que las startups tecnológicas que más han triunfado a nivel mundial fueron fundadas por emprendedores de 45 años
  • Normalmente, las personas que emprenden a esa edad ya han criado a sus hijos y seleccionan mejor el tiempo que dedican a los amigos por lo que tienen más disponibilidad de tiempo que muchos jóvenes para desarrollar un proyecto.

Emprender después de los 40

Pasión, ganas y años por vivir

El lema de que ya se acabó la vida porque se fue la juventud es cosa del pasado.

Ejemplos de éxito sobre empresas fundadas por personas mayores a 40 años sobran, como fue el caso de la diseñadora Vera Wang o el titán de la industria automotriz Henry Ford.

La juventud es preciosa. Quienes estén en ese proceso deben aprovecharla al máximo. Pero la adultez también tiene su encanto; no sólo eso, también grandes beneficios que bien vale la pena poner en práctica para empezar un nuevo proyecto y emprender con bríos, fortaleza y seguridad.

“Nada nos limita a emprender, más que nuestra propia mentalidad”, menciona Luis Garza Hoth, fundador de Entrecanos.

Entrecanos es un emprendimiento mexicano que ayuda a personas mayores a conseguir empleo, una iniciativa que se fortaleció en pandemia.

Hoy día también se dedican a la formación en varias áreas como y suscrito acuerdos con la Fundación Televisa, Devlyn, Wiser Hub y Kfeina bit, entre otros.

El miedo a perder lo ahorrado

Uno de los miedos más comunes de quienes emprenden después de los 40 es gastarse lo que tienen ahorrado, lo que acumularon por años o mal invertir su pensión.

En el emprendimiento senior, lo que sucede es que si no traen un ahorro, ponen su retiro. Es muy difícil que puedan avanzar en el emprendimiento, les demanda inversión e incluso ya no son susceptibles de crédito”, cuenta Verónica Tena a El Economista MX.

Verónica Tena es docente de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey.

Por su parte, Luis Garza, dice que los emprendimientos requieren formar equipos multigeneracionales, a fin de que la empresa crezca.

“Ni los jóvenes lo saben todo, ni los adultos mayores lo sabemos todo. La mejor ecuación de un equipo de emprendedores es integrando gente de distintas generaciones. Porque ustedes que nacieron con chip nos complementan a nosotros que nacimos con bulbos”.

1- Trabaja con otra persona ¿Qué opciones tengo?

Puedes asociarte con alguien que ya comenzó un emprendimiento y requiere de personas como usted, honestas, calificadas, responsables, que valore el trabajo.

Asociarse con otros le permitirá recibir orientación con base en su experiencia y hasta la posibilidad de asociarse.

2- Arranca con aquello que te apasiona | Emprender después de los 40

Usa los conocimientos aprendidos a lo largo de los años para crear un negocio, puedes empezar con una consultoría.

“La persona mayor también quiere gozar de su tiempo, dicen: ‘esa persona ya no quiere trabajar’ ¡no! si quiere trabajar pero de un modo distinto y el emprendimiento es la mejor manera de hacerlo. Si encuentras esos emprendimientos, tal vez no son tan sofisticados como lo vemos con las startups que demandan mucho más”, cuenta Verónica Teno.

La falta de programas sociales enfocados a las personas grandes, dificulta que los emprendimientos se desarrollen, que tengan acceso a un crédito.

Tanto los familiares, como amigos y personas dentro del ecosistema emprendedor, pueden mitigar estas problemáticas.

3- Capacidad de adaptación

Una de las ventajas de quienes deciden emprender después de los 40 es su capacidad para adaptarse a los nuevos desafíos.

A diferencia de quienes optan por la opción segura y siguen laborando en alguna empresa, están acostumbrados a un salario fijo mensual, mientras que los otros saben que todo es variable.

En otras palabras, están conscientes de que sus ingresos, egresos y ganancias están sujetos al trabajo que realicen, a su esfuerzo, a la capacidad de adaptarse a las tendencias.

Por ejemplo, hoy día es vital digitalizar procesos, vender por internet, saber cómo llegar a los clientes, etc,. Nada reemplaza la comunicación humana.

Un dato importante en esta fase es que es necesario romper con algunos hábitos ya afianzados.

Hábitos que no sean beneficiosos y trabajar en ser más receptivo frente a nuevas ideas.

La capacidad de adoptar nuevas rutinas nuevos enfoques (como por ejemplo, la importancia de centrar un negocio en lo digital) abrirá muchas puertas y hará de emprender una tarea más sencilla a cualquier edad.

4- Ya hay una estabilidad financiera

Si tu plan es comenzar un emprendimiento sabes valorar cada centavo que llegue a tu bolsillo, ya quemaste la etapa de gastar por que algo es bonito.

Ahora lo piensas mejor y sabes que todo lo que egrese de tu cuenta es un capital menos para ese negocio que quieres comenzar.

De modo que a este punto ya hay una mayor seguridad financiera, ahorras, tienes una semilla para poner a producir y la cuidas.

Y aunque no siempre sea así, un emprendedor mayor de 40 tiene más probabilidad de haber conseguido reunir algunos ahorros y contar con cierto respaldo financiero.

Lo cual es un alivio en momentos apretados como son las primeras etapas de una empresa.

Otro beneficio de emprender después de los 40 es que ya conoces tus fortalezas y debilidades, por lo que apostarás por aquello en lo que eres realmente bueno y dejarás atrás eso en lo que aún tienes dificultades.

¿Te atreverías a emprender a esa edad?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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